Product Hangar

Diseño y desarrollo web

Presupuesto de diseño web: qué incluye y cómo lo armamos

Dos propuestas pueden decir “diseño y desarrollo web” y cubrir trabajos muy diferentes. Para compararlas, necesitás saber qué se entrega, qué aporta cada parte y cómo se van a revisar los avances.

Wireframes de escritorio y móvil sobre papel, con una lista de tareas para definir el alcance de una web.
Páginas, contenido y entregables se definen antes de cotizar. Ilustración editorial generada con IA.

Empezamos por lo que la web tiene que resolver

La primera conversación sirve para conocer tu negocio y entender qué debería pasar cuando alguien entra al sitio. Puede ser consultar por un servicio, encontrar información de un producto, hacer una compra o pedir una cotización.

También revisamos qué existe: identidad, textos, fotos, catálogo, una web anterior o herramientas que ya usa el equipo. Ese punto de partida cambia el trabajo necesario. Rediseñar un sitio con contenido listo y construirlo desde cero son alcances distintos.

  • Qué ofrecés y a quién querés llegar.
  • Qué acción esperás del visitante.
  • Qué páginas y funciones necesitás.
  • Qué material está disponible y qué falta producir.
  • Qué fechas o dependencias necesita contemplar el proyecto.

El alcance se escribe antes de diseñar

“Una web de cinco páginas” todavía deja preguntas abiertas. Una página de contacto, un catálogo con filtros y una tienda no implican el mismo trabajo, aunque cada una ocupe una URL.

La propuesta define qué páginas se diseñan, cuáles comparten una estructura y qué funciones incluyen. Si necesitás administrar contenido, productos o consultas, también acordamos qué vas a poder editar y cómo se entrega ese acceso.

En una tienda, detallamos además el catálogo contemplado, las variantes, los medios de pago, los envíos y las integraciones. Para elegir la plataforma, podés leer nuestra comparación de Tiendanube y Shopify para Argentina.

Qué debería dejar claro la propuesta

Puntos que conviene comparar entre propuestas
Parte del proyectoQué se acuerda
Estructura y contenidoPáginas, secciones, textos, imágenes y quién aporta o produce cada material.
DiseñoPantallas a trabajar, relación con la identidad existente y recorrido en escritorio y móvil.
DesarrolloPlataforma, funciones, formularios e integraciones incluidos en ese alcance.
RevisionesMomentos para revisar, responsables de aprobar y cómo se reúnen los comentarios.
PublicaciónPruebas acordadas, configuración del dominio, accesos e instrucciones de uso.
Después de publicarSoporte incluido, sus límites y qué mantenimiento o cambios se contratan aparte.

Estos puntos se ajustan a cada proyecto. Una tarea debe figurar en la propuesta para darla por incluida; no conviene asumir que un nombre general como “sitio completo” cubre todas las necesidades.

El contenido también lleva trabajo

Ordenar una oferta, escribir fichas de producto, seleccionar imágenes y preparar un catálogo son tareas del proyecto. Si falta material, definimos qué podemos producir y qué necesitás aportar.

Por ejemplo, incorporar fotos que ya están listas no es lo mismo que producir nuevas imágenes o renders. Tampoco es igual cargar un catálogo ordenado que reconstruir nombres, variantes y descripciones desde archivos diferentes.

Dejar claras esas responsabilidades permite planificar las revisiones y evita llegar a la publicación con páginas que todavía no tienen contenido.

Qué se aclara por separado

Plataforma, dominio, hosting, aplicaciones o servicios externos pueden tener sus propias condiciones y renovaciones. Los identificamos por separado para que sepas qué corresponde al desarrollo y qué vas a mantener después.

Lo mismo aplica a nuevas funciones, producción adicional de contenido o mantenimiento posterior. Antes de comenzar, acordamos accesos, instrucciones de uso y soporte incluido. La propuesta también especifica moneda y condiciones de pago, sin convertirlas en una tarifa general para todos los proyectos.

Cómo organizamos tiempos y revisiones

El calendario se define con el alcance y el material disponible. La cantidad de páginas, las funciones y las instancias de aprobación influyen en ese recorrido.

Proponemos etapas concretas para revisar avances y ajustar lo necesario. Conviene que el cliente reúna los comentarios y tenga una persona que pueda aprobar cada etapa: recibir indicaciones contradictorias suele demorar decisiones que ya parecían cerradas.

Si aparece una función nueva o cambia una parte importante del proyecto, revisamos su impacto antes de incorporarla. Así podés decidir con claridad qué cambia en el alcance y en el calendario.

Cómo comparar dos presupuestos web

Pedí que ambas propuestas respondan las mismas preguntas. ¿Incluyen las mismas páginas? ¿Quién escribe? ¿Qué se entrega para móvil? ¿Qué integraciones están contempladas? ¿Qué vas a poder administrar? ¿Qué sucede después de publicar?

Si una propuesta no lo aclara, pedí ese detalle antes de decidir. La comparación es más útil cuando el trabajo y las responsabilidades son equivalentes.

Para comenzar con Product Hangar, podés enviarnos una descripción de tu negocio, el sitio actual si tenés uno, las funciones que necesitás y cualquier fecha importante. Con esa información armamos una propuesta que se pueda leer, discutir y aprobar.

Contanos qué tiene que resolver tu web.

Tu negocio, el sitio actual y las funciones que necesitás son un buen punto de partida para definir el alcance.

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